El hombre ha sabido construir espacios destinados al almacenamiento de diversos recursos naturales, ya sea para resguardarlos, protegerlos de los agentes externos o simplemente para disponer de ellos en el futuro. Esta construcción data desde tiempos muy remotos y quizás la arqueología no alcance a determinar los antecedentes más antiguos.

Sin embargo se tienen algunos testimonios históricos del uso de contenedores en diversas civilizaciones antiguas y en diversas regiones del mundo. Estos primeros prototipos poseen una importancia cardinal en la existencia del hombre, pues gracias a ellos hemos sabido almacenar recursos para nuestra sobrevivencia en momentos apremiantes. Además, es también gracias a los contenedores del pasado que hoy en día contamos con el respaldo de los tanques de almacenamiento modernos.

Los tanques que usamos en nuestras casas para almacenar agua o que usan las industrias para el almacenamiento de diversas sustancias líquidas y gaseosas, son una invención propia de nuestra época. Sin embargo, como quedó dicho en el párrafo anterior, ya existían antecedentes de espacios cerrados usados con la finalidad de almacenar diversos recursos sustanciales para la vida humana.

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Por ejemplo, la antigua Jerusalén ya contaba con depósitos de agua para sobrevivir a las épocas de escases o para afrontar los constantes asedios de sus enemigos. El caso de los griegos y romanos es también bastante conocido, basta con atender a su literatura para corroborar que los almacenes de agua ya eran conocidos. Pese a todos los modelos prototípicos conocidos, el primer pueblo en construir tanques para almacenar agua fue el árabe. A este tanque se le conocía como aljibe y servía para recoger el agua que caía durante las precipitaciones pluviales.

Ahora bien, ¿cómo podemos definir a los tanques de almacenamiento que se comercian en nuestro tiempo? Con este nombre se designan a aquellas estructuras confeccionadas con diversos materiales y en diversas formas (la más popular es la cilíndrica), que son utilizadas para preservar, reguardar o proteger sustancias líquidas o gases a presión ambiental. Es a causa de esta labor realizada a presión ambiente, que son conocidos en algunos sitios como tanques atmosféricos. Estos, como se dijo más arriba, sirven para almacenar gases y líquidos, aunque se utilizan más para estos últimos.

Son usados con gran alcance por distintas industrias, desde la cosmética, la alimenticia, hasta la química y petrolera. Estas industrias los usan para almacenar ya sea de forma permanente o temporal, los productos o subproductos obtenidos por medio de sus actividades. A causa de su gran tamaño y capacidad de almacenamiento, su diseño puede contener sustancias a una presión ligeramente superior a la atmosférica.

Los materiales con que son fabricados estos tanques son variados, por ejemplo, se confeccionan con acero, aluminio, plástico, asbesto, fibra de vidrio, etc. Cada uno de ellos cuenta con distintas propiedades que influyen directamente en los líquidos y gases contenidos. Algunos son peores que otros a causa de sus características y sus efectos secundarios, por ejemplo, los de asbesto no son muy recomendables ya que estudios recientes han comprobado que este material es potencialmente cancerígeno para el hombre. Por otra parte, los de aluminio son muy propensos a sobrecalentarse mientras que los de acero son sumamente pesados y difíciles de transportar.

En los últimos años, la fibra de vidrio con plástico reforzado se ha posicionado como una alternativa con la que se pueden afrontar todas esas dificultades. ¿Por qué? Porque es un producto ligero, no contaminante, con baja conducción térmica, no produce chispas, es fácil de transportar y sobretodo, es mucho más barato. Con lo dicho hasta aquí, se entenderá por qué los tanques de fibra de vidrio ofrecen soluciones que ningún otro material convencional puede.

Si usted desea adquirir tanques de almacenamiento fabricados con fibra de vidrio y plástico reforzado, y bajo las normativas reclamadas por los organismos nacionales e internacionales, le recomendamos que acuda con nosotros. En Plaremesa somos los mejores fabricantes de recipientes y tanques FRP (fiberglass reinforcerd plastic).

Los comerciamos con diversas formas, desde verticales, cónicas, horizontales, rectangulares e incluso brindamos servicio personalizado para generar total satisfacción en nuestros clientes. Nuestros tanques son perfectos para almacenar y preservar productos petroquímicos, químicos y comestibles, por ejemplo, zumos, refrescos, ácidos, grasos, álcalis, etc. A diferencia de otros materiales usados en el pasado como el asbesto, la lana de vidrio reforzada con plástico no genera contaminantes.

¿Por qué escogernos a nosotros en lugar de acudir a otras firmas? Porque contamos con un gran número de tanques y recipientes FRP y con más de 50 años de experiencia en el medio (¿qué mejor garantía que los años y la experiencia?). Nuestros tanques son fabricados con un polímero termofijo que puede ser de viniléster, poliéster o epóxico. Este polímero es a la vez reforzado con filamentos de fibra de vidrio, de allí procede el término FRP.

Poseen una gran resistencia a la degradación ambiental, la corrosión y son bastante ligeros. Son, sin duda, productos multifuncionales, puesto que son usados en distintos procesos industriales, ya sea para efectuar reacciones químicas, mezclar sustancias diversas o simplemente preservar los contenidos de las contingencias ambientales. Además, poseen un extenso periodo de vida y no necesitan de constante mantenimiento.

¿No le parecen estos contenedores de FRP, una excelente opción frente a los que son confeccionados con otros materiales? No en vano son cada vez más las industrias que deciden implementar nuestros recipientes en sus operaciones. Si desea obtener los mejores resultados, adquiera uno de nuestros tanques de almacenamiento. Somos por mucho, una de las mejores firmas fabricantes en el país. ¡Visítenos ya!